jueves, 9 de febrero de 2012
EN EL SIGUIENTE DESPERTAR
Y hoy me toca hablar de los sueños,
Que terrible ironía, ya que son estos los que siempre me han unido a tí,
Soñar es lo que más has propiciado a mis sentidos,
El sueño de tí, de tu voz, de tu imagen,
El sueño de tu cercanía,
Son hoy la terrible ironía de un sueño del que nunca quisiera despertar,
El terror de saber que sí abro los ojos no estarás ahí,
Es igual al que me recorre el cuerpo al saber que si algún día los cierro jamás los volveré a abrir,
Es en ese sueño donde dicha y dolor se funden y dan origen a esta sensación, casi mágica, de una vida soñada, que no es más que un sueño vivido.
Tan intenso como la risa del ser amado, y tan cruel como cualquier adiós,
Un sueño que como frió acero que desgarra la piel y roba las almas, nos recuerda nuestra existencia frágil,
Tú y yo, somos parte de este mundo imaginario,
Somos sueño propio y ajeno,
Somos pesadilla y consuelo,
Somos seres imaginarios que inocentemente olvidamos que podemos decirnos adiós, aunque no lo queramos, en el siguiente despertar.
DRF
LINDA LUZ LA DE TUS OJOS
Linda luz la de tus ojos,
Linda luz la de tu risa,
Canción de amor para mis sentidos
Hace bailar mi corazón,
Suspendido en el aire, abrazado a la esperanza,
Extasiado, es envuelto en terciopelo azul claro;
Acariciado de arriba a abajo, desprende ríos de agua pura;
Temeroso por momentos, es hoy y para siempre, nido de arcoiris, de abrazos y besos, de amores infinitos, de sueños eternos;
Y no solo es la luz de tí, es la luz que de mí brota,
Es la luz que ilumina cada una de tus pecas, la de atrás del oído, la de la planta del pie;
Es la luz que no hace sombra,
Es la luz que alumbra mis pasos, que eleva mi risa, que purifica mi aire y que mejora mis días.DRF
miércoles, 8 de febrero de 2012
LA IRA
Nada quiero que me quedé de ese sentimiento,
De esa esperanza que se vuelve dolor, que rebota en mi adentro,
Que torna negro el día,
Que borra una a una las estrellas de mi horizonte, condenándome a la oscuridad fría, eterna y silenciosa,
Nada quiero que me quede de ese sentimiento que de un solo arrebato transformas en mi agonía;
Y gritas, y no escucho pero entiendo; Y no creo, pero sufro.
Como la sombra de mí pensamiento estas tú, irremediablemente junto a mí,
Como la arena y el mar, mezclándose eternamente;
Tan distintos en esencia, pero inconcebibles el uno sin el otro.
DRF
DRF
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